Pedro Hugo Montero
Osama «Bin» Batres, como se le conoce al jefe de gobierno de la CDMX en redes sociales, por la percepción negativa que proyecta respecto a sus decisiones en contra de la clase media, emprendedores, empresarios y a toda persona que no apoye a su partido político o piense diferente. Aplica con su “estilo” tácticas sobre ciertos territorios y comunidades, afectando gravemente la gobernabilidad y la seguridad pública en la Ciudad de México, dando manga ancha a ciertos grupos, ya sean criminales, de ambulantes, o negocios fachada, por mencionar algunos.
Ahora justo como ve su futuro político incierto, ya que aún no ha sido propuesto por la presidenta virtual electa para ocupar una cartera en el gabinete legal o ampliado, se le ve nervioso e incluso “desesperado”, aunque ella ya dejó entrever que la próxima semana vería en que le podría ayudar Batres.
Probablemente se incorpore como subsecretario en Gobernación o titular de alguno de sus institutos, porque es un sector en el que influye mucho el grupo de Bertha Luján, líder de los «puros de Morena«, a pesar de que ambos son personajes clave dentro del movimiento que por su contribución y su participación en la construcción del partido se consideran ‘los verdaderos morenistas’, y que además, son de los más cercanos al presidente Andrés Manuel López Obrador, Batres se disciplinó y dejó el camino libre para Brugada, es por ello que debe tener su recompensa política.
Mientras son peras o manzanas dentro de esa vorágine, y actitud de revancha, Batres ha mostrado su verdadero rostro al aplicar el año de Carranza porque el de Hidalgo ya no alcanza y es en referencia al último año de la administración que encabezó, y no hay miedo porque su mismo partido seguirá en el poder.
Es por ello por lo que cínicamente ha “enfrentado” al menos mediáticamente, a algunos grupos fácticos, moviendo el avispero y replicando el ambiente de impunidad, acciones de terrorismo local, corrupción, incremento de violencia, fomento al cobro de derecho de piso, y también colocando bombas de tiempo de ingobernabilidad y confrontación en alcaldías que no ganó Morena en la elección del 2 de junio pasado.
Por ejemplo en su gestión se persiguió y amedrentó a los candidatos de oposición, se incrementó el cobro de derecho de piso, y ha atentado contra el pequeño comercio, como fue la clausura de la plaza de productos chinos en Izazaga. Se presume que pretendía cobrar más mochada y estos no aceptaron.
También atenta contra los inversionistas en bienes inmuebles de la Ciudad de México, al pretender controlar el precio de venta y renta de estos, hacer zonas de nivel socio económico C más populares para según él fomentar la igualdad y bienestar social y dejarlos en D o E.
Hay que recordar que dentro de los ideales no escritos de Morena, no es que le vaya bien al pobre, sino que a los que les va medianamente bien o mejor, les vaya mal para que vean lo que se siente, dijera López Obrador “¡Tenga pa’ que aprenda!”

