La decisión busca mitigar los efectos de la guerra comercial y proteger a empresas tecnológicas estadounidenses
Estados Unidos anunció una exención arancelaria para ciertos dispositivos electrónicos, entre ellos los smartphones, monitores, semiconductores y tarjetas de memoria, los cuales quedarán libres de los aranceles recíprocos y del arancel base del 10 % que forma parte de la política comercial del presidente Donald Trump.
La medida, dada a conocer por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP) la noche del 11 de abril de 2025, establece que los productos beneficiados deben haber ingresado al país o salido de almacenes de origen a partir del 5 de abril.
Trump endurece postura ante China por el fentanilo
La decisión ocurre en medio de una escalada en la guerra comercial entre China y EE.UU., tras la imposición de aranceles mínimos del 145 % a productos chinos por parte del Gobierno estadounidense. Esta medida afecta directamente a empresas como Apple, que produce buena parte de sus dispositivos en territorio chino.
Trump ha justificado estas acciones como represalia por el papel de China en las cadenas de suministro de fentanilo, un opioide vinculado a cientos de miles de muertes en Estados Unidos en las últimas dos décadas.
La nueva exención: impacto y alcance
Además de celulares y monitores, la exención también cubre células solares y dispositivos que operen con chips electrónicos, protegiéndolos del arancel universal base del 10 % y del arancel recíproco del 145 %, este último exclusivo para productos de origen chino.
Se trata de la segunda flexibilización en la estrategia arancelaria de Trump. La primera ocurrió con la pausa de 90 días a los aranceles recíprocos para países que no impusieron represalias contra EE.UU., excluyendo a China, que sí respondió con un arancel del 125 %, generando un nuevo aumento por parte de Washington.
Panorama global: tensión comercial se mantiene
Aunque esta exención puede aliviar a algunas empresas tecnológicas y a consumidores estadounidenses, la tensión comercial con China permanece elevada. El arancel universal del 10 % continúa vigente para 185 países y territorios, mientras la guerra comercial sigue siendo un factor clave de incertidumbre para la economía global.
