Xóchitl Bravo propone declarar 28 de enero Día de las Niñas Indígenas en CDMX

La iniciativa busca visibilizar y reconocer la aportación histórica y cultural de las niñas y mujeres indígenas en la capital

Ciudad de México, 3 de marzo de 2026. — La coordinadora del Grupo Parlamentario de Morena en el Congreso de la Ciudad de México, Xóchitl Bravo Espinosa, presentó desde tribuna una iniciativa para declarar el 28 de enero como el “Día de las Niñas y las Mujeres Indígenas en la Ciudad de México”, con el objetivo de reconocer su papel fundamental en la preservación cultural y la memoria histórica de la capital.

Durante su intervención, la legisladora subrayó que “lo que no se dice, lo que no se visibiliza, no se reconoce”, al destacar la necesidad de impulsar acciones institucionales que fortalezcan el reconocimiento de los pueblos y comunidades indígenas que habitan en la ciudad.


Un reconocimiento a la raíz cultural de la Ciudad de México

Bravo Espinosa señaló que las niñas y mujeres indígenas representan la continuidad de las tradiciones, la lengua y la identidad de los pueblos originarios. Destacó que, aunque la Ciudad de México ha avanzado en el reconocimiento de los derechos indígenas, es necesario consolidar políticas que preserven su memoria y fomenten el respeto a la diversidad cultural.

La legisladora enfatizó que las mujeres indígenas no solo sostienen la vida comunitaria y familiar, sino que son pilares en la transmisión de saberes ancestrales y en la defensa de la lengua materna.


Luz Jiménez, símbolo de memoria y resistencia

La fecha propuesta, el 28 de enero, no fue elegida al azar. Se conmemora el nacimiento y fallecimiento de , mujer nahua originaria de Milpa Alta, reconocida por su labor en la preservación de la lengua náhuatl y la transmisión de la cultura de los pueblos originarios de la capital.

De acuerdo con la diputada, su figura simboliza la resistencia, la memoria histórica y la continuidad cultural de las niñas y mujeres indígenas en la Ciudad de México. No obstante, aclaró que el reconocimiento no coloca a una mujer por encima de otras, sino que honra a miles que, día con día, sostienen viva la identidad de sus comunidades.


Más que un acto simbólico

La iniciativa plantea que la conmemoración no sea únicamente un acto protocolario, sino un instrumento para generar conciencia social, promover la igualdad y fortalecer el respeto hacia la diversidad cultural.

Asimismo, la propuesta incluye de manera explícita a las niñas indígenas, al considerar que en ellas recae la continuidad de la herencia cultural. Reconocerlas desde temprana edad, sostuvo la legisladora, es garantizar que la identidad y la memoria de sus comunidades permanezcan vivas.


Compromiso con la justicia social

Bravo Espinosa afirmó que declarar el Día de las Niñas y las Mujeres Indígenas en la Ciudad de México representa un paso hacia la justicia social y la consolidación de una transformación que garantice su participación plena en la vida pública.

“Al reconocer a las niñas y mujeres indígenas, reconocemos la raíz y la vida viva de esta ciudad”, concluyó desde tribuna, al tiempo que llamó a reafirmar cada 28 de enero el compromiso con la memoria histórica y la diversidad cultural.


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