La inminente prohibición impulsó la demanda y dejó entre decepción y resignación a los compradores neerlandeses.
Los fuegos artificiales salieron a la venta esta semana en los , posiblemente por última vez antes de que entre en vigor una prohibición nacional en 2026. La medida fue aprobada en abril por la Cámara de Representantes y el Senado, lo que marca un cambio histórico en una tradición profundamente arraigada en las celebraciones de Nochevieja.
Alta demanda por compras de despedida
Ante la inminente prohibición, la demanda se disparó. Asociaciones del sector pirotécnico informaron que los pedidos anticipados superaron a los de años anteriores, mientras que minoristas reportaron fuertes ventas en tiendas. El año pasado, la industria generó ingresos por 118 millones de euros, cifra que podría verse igualada o superada en esta última temporada.
Detalles pendientes y compensaciones
La aplicación de la prohibición y el monto de las indemnizaciones a comerciantes aún deberán definirse en el próximo Consejo de Ministros, según medios locales. Estos lineamientos serán clave para el cierre ordenado de la venta y para mitigar el impacto económico en los negocios del ramo.
Opiniones encontradas entre los compradores
Entre los clientes predominó la decepción por las nuevas restricciones; sin embargo, algunos reconocieron comprender los argumentos de seguridad y salud pública detrás de la decisión. Aun así, muchos optaron por abastecerse como una forma simbólica de despedida.
