Espada del Augurio
Por:Pedro Hugo Montero
En días recientes, circuló en X (antes Twitter) un fotomontaje que, con gran acierto satírico, re imagina el cartel de la película “Rescatando al Soldado Ryan” para sugerir una narrativa en la que el gobierno mexicano estaría echándole una mano nada más y nada menos que a Ismael «El Mayo» Zambada. La imagen es una crítica visual con humor y una clara carga de denuncia: los soldados estadounidenses han sido reemplazados por figuras políticas mexicanas. Claudia Sheinbaum ocupa el lugar de Tom Hanks, acompañada en el fondo por Marcelo Ebrard, Alejandro Gertz Manero y Ernestina Godoy. Un blockbuster de la 4T.
Pero ¿qué inspiró esta obra de arte digital? Nada menos que una solicitud formal. Ismael «El Mayo» Zambada, líder del Cártel de Sinaloa, ha pedido al gobierno mexicano su repatriación desde Estados Unidos, donde enfrenta cargos graves. En una carta dirigida al consulado mexicano en Nueva York, Zambada argumenta que su captura fue ilegal y solicita la intervención de las autoridades mexicanas para evitar la pena de muerte.
La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó la recepción de la solicitud y aseguró que su gobierno está evaluando el caso junto con la Fiscalía General de la República y asesores jurídicos. No obstante, el gabinete de seguridad recomendó no proceder con la repatriación, para evitar problemas diplomáticos con Estados Unidos. Pero claro, la sola existencia de la evaluación ya da material para la crítica.
Si alguien tenía dudas sobre las prioridades del autodenominado Segundo Piso de la Cuarta Transformación, la última semana nos lo dejó claro: proteger a los ciudadanos… pero no a cualquiera, sino a los más ilustres. Y es que Sheinbaum, con una prontitud y firmeza que ya quisiera cualquier mexicano de a pie, salió a desmentir que su gobierno tenga algo que ver con la posible extradición de “El Mayo” Zambada. ¡Vaya alivio para la patria!.
Pero esperen, hay más. Resulta que el abogado de uno de los capos más buscados del mundo tiene vínculos con Morena. ¿Casualidad? ¿Destino? ¿O simplemente la 4T mostrando que aquí el apoyo es parejo para todos? Informes recientes revelan que Juan Pablo Penilla Rodríguez, uno de los abogados principales de Zambada, ha sido cercano a figuras clave de Morena y el gobierno de la 4T. Imágenes en redes lo muestran en eventos del partido, incluso con Sheinbaum durante su campaña de 2024. También estuvo ligado al gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal, quien en 2023 lo nombró asesor honorífico (cargo que, por supuesto, se deshizo tras presiones de la sociedad civil).
Pero Sheinbaum insiste en que aquí no hay nada raro. Entre que lo dice y no, la narrativa queda clara: la nueva política de seguridad no es la de abrazos, no balazos, sino la de blindaje, no extradición.
Y no es solo percepción. Un exoficial de inteligencia de EE. UU. acaba de declarar que los cárteles están convencidos de que el gobierno mexicano los protegerá. ¿Por qué será? ¿Les habrán mandado una carta firmada desde Palacio Nacional asegurándoles que aquí pueden dormir tranquilos? Porque, si nos guiamos por los hechos, pareciera que sí.
Mientras en Washington el senador Marco Rubio descarta una intervención militar en México y sugiere una estrategia de inteligencia (como si eso preocupara a los cárteles), los criminales en México siguen operando con la certeza de que sus días no están contados. Al final, siempre pueden confiar en que alguna aclaración presidencial los exima de preocupaciones.
Porque no nos equivoquemos: el verdadero enemigo del pueblo no es el crimen organizado. No. Es el ciudadano de a pie que osa rentar su departamento sin reportarlo al SAT. ¿No me cree? Pregúntele al gobierno de la CDMX, que con el artículo 132 del Código Fiscal está más preocupado por fiscalizar sus ingresos en Airbnb que por rastrear a los verdaderos delincuentes.
Así que, mexicanos, tranquilos. Si la DEA pregunta por “El Mayo”, la respuesta oficial será un sólido “¿Quién? No lo conocemos”. Pero si usted se atrasa con su declaración de impuestos, prepárese, porque ahí sí no habrá rescate posible.

