Espada del Augurio
Por:Pedro Hugo Montero
La situación en Sinaloa es un reflejo de la complejidad política y de seguridad que enfrenta México. En el centro de la polémica se encuentra el gobernador Rubén Rocha Moya, quien ha sido objeto de señalamientos que ponen en duda su gestión y sus alianzas.
Recientemente, Rocha Moya formalizó su afiliación a Morena, recibiendo su credencial de manos de Andrés Manuel López Beltrán, «Andy«, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador. Este evento forma parte de la campaña masiva de afiliación de Morena, pero en su caso particular ha generado críticas, especialmente porque se le vincula con facciones del crimen organizado.
Uno de los principales golpes a su imagen vino de Ismael «El Mayo» Zambada, líder del Cártel de Sinaloa, quien desde su reclusión en Estados Unidos lo acusó de favorecer a «Los Chapitos«, la facción rival dentro del propio cártel. Estas declaraciones han profundizado las tensiones en la región y han puesto al gobernador bajo un escrutinio aún mayor.
La cercanía entre Rocha Moya y Andy López Beltrán también ha sido motivo de debate. Su reunión en la residencia del gobernador en Culiacán y la entrega de la credencial de Morena han sido interpretadas como una señal de respaldo político en un momento crítico. La pregunta es: ¿Andy protege a Rocha Moya para mantener el control político en Sinaloa o está preparando su salida de manera discreta?
¿Un gobernador desechable?
Ante la creciente violencia en Sinaloa y los cuestionamientos sobre su papel en la crisis de seguridad, han surgido especulaciones sobre su posible salida del cargo. Dado que la revocación de mandato no aplicaría en su caso, algunas opciones que se manejan incluyen:
- Renuncia voluntaria por motivos de «salud».
- Una licencia temporal que lo aleje de la escena política.
- Un exilio diplomático, con un posible nombramiento como embajador, por ejemplo, en República Dominicana, como una salida decorosa y lejos del conflicto.
Cualquiera de estas opciones le permitiría a Rocha Moya salir de escena sin generar mayores conflictos políticos para AMLO ni para Morena, dejando su puesto en manos de alguien más alineado con la 4T y sin los cuestionamientos que hoy lo rodean.
Sinaloa en crisis: ¿Intervención federal en puerta?
La crisis en Sinaloa sigue escalando. La columna de Jorge Fernández Menéndez, titulada «Sinaloa: desaparición de poderes», expone la gravedad del conflicto, señalando la creciente captura de líderes criminales, entre ellos Kevin Alonso «El 200«, jefe de seguridad de Iván Archivaldo Guzmán. Además, menciona la infiltración del crimen organizado en la policía municipal de Culiacán y la posibilidad de que el gobierno federal intervenga directamente en el estado, incluso con la desaparición de poderes.
En paralelo, medios nacionales han reportado que el Cártel de Sinaloa está siendo debilitado como nunca antes:
- El Universal documenta la captura de nueve líderes criminales buscados por EE.UU., cinco de ellos pertenecientes al Cártel de Sinaloa.
- Reforma señala que entre el 5 y el 20 de febrero, las detenciones de sicarios y operadores del narcotráfico han aumentado, afectando principalmente a «Los Chapitos«.
- Milenio indica que el grupo de Iván Archivaldo Guzmán está en crisis debido a detenciones, aseguramientos, traiciones internas y la ofensiva gubernamental.
El temor a represalias ha llevado a la suspensión de clases en todos los niveles en Culiacán, según reportaron Excélsior y 24 Horas.
La presión de «El Mayo» y la guerra interna del cártel
En este contexto, Ismael «El Mayo» Zambada busca desesperadamente evitar la pena de muerte en EE.UU. y ha solicitado asistencia consular al gobierno de México. En su petición, advierte que, si el gobierno mexicano no actúa a su favor, la relación bilateral con EE.UU. podría colapsar.
Las acusaciones de «El Mayo» contra Rocha Moya sobre su cercanía con «Los Chapitos» alimentan la teoría de que el gobernador está atrapado entre dos fuegos:
- Las presiones de «El Mayo» para deshacerse de sus rivales dentro del Cártel de Sinaloa.
- Las acciones del gobierno mexicano y estadounidense contra el crimen organizado, que lo dejan sin margen de maniobra.
¿El final político de Rocha Moya?
El gobernador prácticamente ha desaparecido de la esfera pública. Su presencia es mínima, con apariciones esporádicas para entregar apoyos económicos a comerciantes, mientras su secretario de Gobierno es quien ahora da la cara, aunque con evidente falta de liderazgo y capacidad.
Mientras tanto, la violencia en Sinaloa no cede:
- Siguen los levantones y bloqueos.
- Se han reportado minas terrestres en varias zonas del estado.
- Aumenta el número de desaparecidos.
Aunque la magnitud de la crisis no se refleja completamente en los medios nacionales, los sinaloenses viven la realidad todos los días, y la sensación de inseguridad es palpable.
Rubén Rocha Moya se encuentra en una posición insostenible:
- Por un lado, es señalado por «El Mayo» Zambada.
- Por otro, es el rostro visible de un estado sumido en el caos.
- Su afiliación a Morena y cercanía con Andy López Beltrán parecen ser su única red de protección política.
La gran pregunta es: ¿Será Rocha Moya una pieza de cambio para evitar una crisis mayor en Morena? Si su permanencia se vuelve demasiado riesgosa, su salida podría ser inminente, ya sea por renuncia, enfermedad o una embajada como exilio dorado.
Porque en política, nadie es intocable. Y menos cuando se convierten en un problema más que en una solución.

