La tormenta tropical Francine se convertirá en huracán previsiblemente a lo largo del martes y se fortalecerá de manera significativa antes de tocar tierra el miércoles en Luisiana, Estados Unidos, esto de acuerdo a las previsiones del Centro Nacional de Huracanes de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés).
Francine aún como tormenta tropical, se localizó la noche del lunes a 155 kilómetros (km) al este Boca de Catán, Tamaulipas y a 205 km al sur-sureste de la desembocadura del río Grande, frontera entre México y Estados Unidos de América. Presentó vientos máximos sostenidos de 100 kilómetros por hora (km/h), rachas de 120 km/h y desplazamiento hacia el nor-noroeste a 7 km/h.
Se espera que sus bandas nubosas originen lluvias torrenciales (de 150 a 250 milímetros [mm]) en Tamaulipas y Veracruz; intensas (de 75 a 150 mm) en el oriente de Nuevo León; muy fuertes (de 50 a 75 mm) en San Luis Potosí, y lluvias aisladas (de 0.1 a 5 mm) en Coahuila. Además, se estima viento de componente norte con rachas de 70 a 90 km/h, oleaje de 3 a 5 metros (m) de altura y posible formación de trombas marinas en Tamaulipas y el norte Veracruz.
El CNH ha destacado que se espera que Francine deje entre 10,1 y 20,3 centímetros (cm) de lluvia hasta el viernes en buena parte de Luisiana y Mississippi, cantidad que localmente podrían alcanzar los 30,4 cm. Esto podría provocar inundaciones considerables.


