Pedro Hugo Montero
Recientemente el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) dio a conocer el resultado de la última actualización de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU), si bien los capitalinos se sintieron más seguros durante el primer semestre de 2024 la alcaldía Cuauhtémoc fue ubicada entre las más conflictivas, de hecho está entre las tres áreas urbanas a nivel nacional en la que sus habitantes reportaron haber tenido más conflictos o enfrentamientos con 65.3 por ciento, seguida de Zapopan, con 60.4 por ciento y Puebla de Zaragoza, con 59.5 por ciento.
Aunque el origen de los conflictos entre vecinos es multifactorial, a menudo son el resultado de problemas de comunicación como la intolerancia; o diferencias en estilos de vida por ejemplo Chairos VS Fifís; o violaciones de normas sociales y legales, donde las diferencias de ideología política local y nacional, la incrementan constantemente.
Habrá que identificar las causas más comunes en áreas específicas de la alcaldía y resolver problemas generales como por ejemplo: Ruido; Problemas de Propiedad y Límites; Higiene y Mantenimiento; Estacionamiento; Problemas con Mascotas; Violación de Reglas Comunitarias; Personalidad y Diferencias Culturales; Problemas de Privacidad; Construcción y Renovaciones; Conflictos Financieros.
Recordemos que el sentido común es el menos común de los sentidos, como ciudadanos debemos trabajar junto con las autoridades locales, jefes de manzana, policía de barrio, regidores y servidores públicos de la alcaldía y no solamente quejarnos, siempre hay que buscar el diálogo y la conciliación
Por ejemplo respecto a los ruidos fuertes provocados en horas nocturnas hay que ser consientes pueden causar molestias significativas; o el ladrido constante de los perros u otros ruidos de mascotas puede ser una fuente de conflicto.
La acumulación de basura o el manejo inadecuado de residuos puede ser una fuente de fricción, pero el servicio de limpia de la alcaidía puede mejorar, pero también hay que colaborar al no tirar la basura en la calle o fuera de un depósito, barrer las banquetas frente a nuestra casa, evitar tapar las coladeras de la vía pública.
Los lugares de estacionamiento, normalmente son una gran fuente de disputas, entre vecinos que delimitan lugares con piedras u otro tipo de obstáculos; en algunas zonas además de que se ha tratado de resolver el problema de falta de lugares, que fomenta la presencia de “franeleros” que ponen cuotas arbitrarias por un espacio de la vía pública, que más bien son micro extorsiones o cobro de derechos de piso a cambio de cuidar su vehículo de robo o vandalismo, pero si no cubre lo que piden, misteriosamente algo pasa al vehículo, desde un rayón, robo de piezas e incluso que se lo lleve la grúa. Y la otra solución gubernamental que se aplicó en algunas colonias es la instalación de parquímetros, aunque no es del todo transparente el destino de los recursos recaudados, también hay vecinos que se quejan, hasta el momento parece ser una buena solución.
Respecto a problemas con mascotas por una parte es que causan ruido excesivo o son agresivas; incluso hubo una temporada en la que se ponía en los parques públicos alimentos envenenados, para aparentemente resolver esos problemas, pero lo que más molesta es que hay dueños que no recogen los desechos de sus mascotas.
En general los conflictos tienen que ver con la violación de reglas comunitarias, ya sean de civilidad como las antes mencionadas o el incumplimiento de reglamentos de condóminos, como el invadir la privacidad de otros, ya sea física o emocionalmente.
Las propuestas de campaña de todos los candidatos se centraban en la instalación de cámaras de seguridad, no falta quien piense que pueden considerarse intrusivas.
Respecto a los temas de construcción y renovaciones, el problema con la alcaldía básicamente es por la complicación de otorgamiento de permisos, que fomenta la corrupción.
Así habrá que ubicar como resolver la situación que nos incomoda, dar propuestas a las autoridades para resolver estos conflictos para lo cual es esencial promover la comunicación abierta y el respeto mutuo.
Utilizar servicios de mediación para resolver disputas entre vecinos de manera pacífica. Establecer y respetar normas claras dentro de la comunidad y que la autoridad sea una facilitadora empática que promueva un entorno de respeto para ayudar a prevenir y resolver muchos de estos conflictos.
