Un éxito la Feria de Alimentos Prehispánicos en Iztapalapa

Con una asistencia de más de 10 mil visitantes y una derrama económica que superó los más de 233 mil 540 pesos, la Feria de Alimentos Prehispánicos en Iztapalapa deleitó las expectativas en la preferencia del público, quienes degustaron las decenas de guisados de origen lacustre que los restauranteros y cocineras tradicionales preservan como modelo de alimentación saludable.

Los expositores enfatizaron que la alimentación lacustre es el pilar para contrarrestar la presencia de enfermedades que aquejan a la población, por lo que hicieron un llamado a las familias a adoptar las prácticas ancestrales sobre la preparación y consumo de alimentos orgánicos en su dieta.

Los asistentes disfrutaron su estancia al degustar decenas de platillos de origen lacustre como ancas de rana, tortitas y tamales de ahuautle, mole con nopales y ahuautle, huevo con charales, quelites, quesadillas, cuya masa se enriqueció de nutrientes al combinar con betabel, maíz rojo, habas y nopales, lo que le dio una textura y color atractivo para los paladares más exigentes, enmarcados con la presentaciones de orquestas y grupos musicales comunitarios, quienes interpretaron bailables y sones regionales de distintos estados.

En su momento, la alcaldesa de Iztapalapa, Clara Brugada Molina, resaltó que este tipo de ferias rescata la identidad de la comida lacustre que concentra cultura, historia y experiencia gastronómica prehispánica de varias regiones del Valle de México, primordialmente de esta demarcación, con la participación de expositores originarios de Tláhuac, Milpa Alta, Xochimilco y Coyoacán, quienes integran un amplio abanico de la gran oferta culinaria con orígenes ancestrales.

Destacó que esta iniciativa de acercar las variedades de alimentos de origen prehispánico y lacustre pretende motivar a las familias para que conozcan y adopten técnicas para consumir alimentos saludables desde el núcleo familiar y ello, dijo, mejorará sus hábitos alimenticios en beneficio de la salud de la población.

Con base en la experiencia y técnicas para la preparación de alimentos, los más de 50 expositores aplicaron varios talleres, pláticas y facilitaron recetas al público para que elaboren desde sus hogares guisados con alto valor nutricional con insumos básicos al alcance de sus presupuestos, conocimientos que en las comunidades participantes se ha transmitido de generación en generación.

Dentro de la interacción de los visitantes con los expositores resaltaron que muchos alimentos les recordaron a sus antecesores, que se alimentaban con guisados típicos de la temporada, que en su mayoría era población campesina y cosechaban en sus chinampas desde quelites, maíz criollo, lechugas, acelgas, hongos, huitlacoche, chile, verdolagas, flor de calabaza, nopales y frijoles, entre muchos otros.

Las familias de los pueblos y barrios originarios engalanaban distintas celebraciones y elaboraban deliciosos guisados con insumos de temporada como tlapiques, pato, conejo, ancas de rana, panteduro, mixmole, nopales con mole, charales y tortitas de ahuautle, el cual es el huevo del mosco acuático que se obtiene de lo que queda del lago de Texcoco.

Por último, en el desarrollo de la Feria de Alimentos Prehispánicos los productores expusieron al público algunas de sus técnicas de agricultura para reproducir alimentos en sus hogares y las técnicas y cuidados para cultivar plantas medicinales, desde la tradicional manzanilla, epazote, tomillo, hierbabuena y ajo, entre otras.

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