La reforma busca recuperar el espacio público y proteger a los automovilistas de extorsiones
El Congreso de la Ciudad de México aprobó un dictamen que endurece las sanciones contra franeleros abusivos, también conocidos como “viene viene”, con el objetivo de recuperar el espacio público, inhibir delitos y garantizar la seguridad de vecinos y automovilistas.
Reforma contra prácticas ilegales en la vía pública
El dictamen, impulsado por la jefa de Gobierno Clara Brugada Molina, reforma los artículos 3, 28, 31 y 32 de la Ley de Cultura Cívica local. Con ello, se establece que apartar espacios en la vía pública, exigir dinero por cuidar o estacionar autos, así como apropiarse de áreas comunes, será castigado con arresto de 24 a 36 horas.
El diputado Pedro Haces Lago enfatizó que esta iniciativa no busca criminalizar el trabajo, sino combatir prácticas abusivas ligadas a la extorsión y la violencia. “El espacio público de la Ciudad es del pueblo, no se vende, no se aparta, no se cobra y no se renta”, afirmó.
Respuesta a la ciudadanía
La coordinadora de Morena en el Congreso, Xóchitl Bravo Espinosa, destacó que esta medida responde a las constantes demandas de la ciudadanía, especialmente de familias que viven cerca de hospitales, foros de conciertos y centros deportivos.
Subrayó que además de legislar, el Gobierno capitalino está impulsando políticas públicas alternativas para quienes dependen económicamente de esta práctica. “Es parte de una gran iniciativa que busca no solo regular, sino también ofrecer soluciones de fondo”, apuntó.
Una estrategia integral contra la extorsión
El diputado Haces Lago recordó que entre 2019 y 2024 las remisiones por estas conductas crecieron más del 80%, lo que muestra la urgencia de atender el problema. Destacó además la campaña ciudadana puesta en marcha por el Gobierno capitalino para sumar a automovilistas y vecinos en la erradicación de esta práctica.
“Debe quedar claro: esta propuesta es a favor de la movilidad, de la seguridad y de la convivencia”, concluyó.

