Tras las protestas recientes contra la gentrificación en la Ciudad de México, que derivaron en actos violentos, la presidenta Claudia Sheinbaum fijó su postura sobre este fenómeno urbano que afecta a colonias como Roma y Condesa.
¿Qué es la gentrificación y por qué preocupa a los habitantes?
Sheinbaum explicó que la gentrificación es un proceso en el que los habitantes originales de una colonia son desplazados por personas con mayor poder adquisitivo, lo que eleva las rentas, cambia el entorno urbano y en muchos casos rompe con la identidad barrial.
Señaló que esto ocurre a menudo cuando se modifica el uso de suelo, permitiendo construcciones de gran altura que aumentan el valor inmobiliario, como sucedió durante administraciones anteriores, particularmente en el periodo de Miguel Ángel Mancera.
«No es el caso ni de cuando fui jefa de gobierno, ni el de Clara Brugada», aclaró.
El problema no es la transformación, sino la exclusión
La presidenta remarcó que los cambios urbanos no son negativos si se hacen con participación ciudadana. Explicó que se pueden redensificar zonas, pero escuchando a los vecinos y garantizando que las transformaciones no expulsen a los residentes históricos.
Criticó los procesos en los que se imponen desarrollos inmobiliarios sin consultar a la población, y aseguró que el Gobierno federal respaldará a alcaldías y gobiernos locales para que se respeten los derechos urbanos.
«Lo que queremos es que se garantice el derecho a la vivienda y el derecho a la ciudad, sin expulsar a nadie a la periferia», enfatizó.
Apoyo a la CDMX y alcaldías frente al fenómeno
Sheinbaum reiteró su respaldo a la jefa de Gobierno de la CDMX y a los alcaldes, ya que el control del uso de suelo depende en gran medida de políticas locales. Dijo que el objetivo es evitar que la ciudad se vuelva inaccesible para quienes han vivido en ella desde hace generaciones.