El programa social beneficiará a 165 personas con sillas de ruedas, bastones y aparatos auditivos
Ciudad de México, 3 de junio de 2025.– La Alcaldía Cuauhtémoc, encabezada por Alessandra Rojo de la Vega, anunció la convocatoria del programa “Sonidos y pasos de vida”, una acción social dirigida a personas con discapacidad motriz o auditiva que busca garantizar inclusión, autonomía y justicia social en la demarcación.
Apoyos en especie para 165 personas
Con un presupuesto de un millón de pesos, el programa contempla la entrega de 45 sillas de ruedas, 80 bastones y 40 aparatos auditivos, beneficiando a un total de 165 personas residentes de la alcaldía.
El registro estará abierto del 30 de mayo al 6 de junio en las oficinas de la Dirección General de Desarrollo y Bienestar, ubicadas en Aldama y Mina s/n, colonia Buenavista, de 9:00 a 15:00 horas.
Inclusión con enfoque de justicia social
La convocatoria está dirigida a personas mayores de 15 años con discapacidad motora o auditiva, ya sea temporal o permanente. La selección se realizará con base en una valoración socioeconómica, priorizando a quienes viven en condiciones de pobreza, marginación o con bajo índice de desarrollo social.
“Más de 33 mil personas en Cuauhtémoc viven con alguna limitación. Este programa no es asistencialismo, es justicia social”, destacó la alcaldesa.
Entrega y requisitos
Los apoyos serán entregados en una única exhibición durante julio, con una segunda fecha disponible en agosto para quienes no puedan acudir.
Los requisitos incluyen:
- Identificación oficial con domicilio en Cuauhtémoc
- CURP
- Comprobante de domicilio reciente
- Certificado o constancia de discapacidad
- Formato “Bajo protesta de decir verdad”
En caso de que el beneficiario cuente con tutor, se deberán presentar documentos adicionales, disponibles en la convocatoria publicada en el sitio oficial de la alcaldía.
La estrategia forma parte del enfoque integral de atención a poblaciones prioritarias en Cuauhtémoc. “En Cuauhtémoc no hablamos de inclusión, la hacemos realidad”, concluyó Rojo de la Vega.

