La Feria Internacional del Libro de Coyoacán rompe récords y se proyecta al ámbito internacional.
Con la asistencia de más de 250 mil personas en diez días, la Feria Internacional del Libro de Coyoacán (FILCO) reafirma a Coyoacán como el corazón cultural de la Ciudad de México, destacando por su oferta literaria, artística y su carácter incluyente.
Durante la clausura del evento, el alcalde Giovani Gutiérrez Aguilar agradeció a los autores, talleristas y al público por su participación, destacando que “el acceso a la cultura y la educación debe ser universal”, por lo que la alcaldía continuará impulsando actividades que fortalezcan ese compromiso.
La cuarta edición de la FILCO contó con Japón como país invitado, Coahuila como estado invitado y al pueblo originario de Santa Úrsula como representante local. Entre los asistentes al consejo de la feria se encontraron figuras de la talla de María Luisa León-Portilla, Mario Bojórquez, Guillermo Kahlo, Adrián Casasola y Carlos Martínez Assad.
El director fundador de la feria, Gerardo Valenzuela, celebró el impacto de la FILCO, que se ha convertido en “una nueva tradición coyoacanense”, y adelantó que la próxima edición incluirá una exposición fotográfica inédita del Mundial México 70, un pabellón internacional en Jardín Centenario, y la posible firma de un hermanamiento cultural con Francia.
Valenzuela también anunció la convocatoria de fotografía FILCO Coyoacán y una serie de conferencias mensuales literarias, culturales e históricas rumbo al Mundial de Fútbol 2026.
Por su parte, Gutiérrez Aguilar recordó que su administración ha invertido en la restauración del patrimonio histórico, con intervenciones en el Palacio de Cortés, la Parroquia de San Juan Bautista y el mural de Diego Rosales en el Palacio de Cabildos, como parte de una estrategia para descentralizar la cultura y llevarla a colonias, pueblos y barrios.
La FILCO, con actividades gratuitas como música, cine, danza y literatura, consolida su lugar como uno de los festivales culturales más importantes de México.

