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México ante Trump: ¿Sumisión o Estrategia Fallida?

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Espada del Augurio

Por:Pedro Hugo Montero

En la película Armagedón (1998), el cosmonauta Lev Andropov, interpretado por Peter Stormare, lanza una frase que, aunque humorística, resuena profundamente en la economía global: Componentes americanos, componentes rusos… ¡si al final los hacen todos en Taiwán!. Hoy podríamos sustituir Taiwán por China, ya que la mayoría de los productos que usamos a diario, desde televisores y celulares hasta partes de automóviles o sistemas de transporte como el Metro, Metrobús o Trolebús, tienen algún vínculo con la manufactura china. Basta mirar alrededor para comprobarlo.

¿Por qué es relevante esta reflexión? Porque el recién electo presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha disparado las alarmas al anunciar que su primera medida en su nueva administración, prevista para el 20 de enero, será imponer aranceles a productos provenientes de México, Canadá y China. Esto, argumenta, como parte de su lucha contra la migración ilegal y el tráfico de fentanilo.

México responde con docilidad

Ante estas amenazas, el gobierno mexicano ha reaccionado con lo que parece ser un gesto de sumisión: un decomiso exprés de productos chinos de contrabando y piratería, en la plaza México Mart ubicada en Izazaga 89, de la cual presentamos una columna en Mexinius el 15 de julio, el operativo “Limpieza” fue encabezado por la Secretaría de Economía (SE) y el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI). Entre el 28 y el 30 de noviembre, confiscaron más de 262 mil productos ilegales de origen asiático, carentes de documentación legal. ¿Qué tipo de mercancía? No se ha detallado, pero por las características de la plaza pudo tratarse desde cosméticos, textiles, juguetes o accesorios electrónicos entre otros.

Marcelo Ebrard, titular de la SE anunció que irá contra las agencias aduaneras que permiten su entrada, los transportistas que la trasladan por el país y quienes rentan los locales para su venta. E incluso contra los propietarios de La Plaza Izazaga 89 con la extinción de dominio del inmueble, por su parte México Mart anunció este sábado su cierre indefinido, sin embargo circularon en redes sociales imágenes de los locatarios retirando su mercancía del edificio. Recuerden que tienen sedes alternas en las cercanías, al menos 75 según reportó la autoridad del Centro Histórico, y otros puntos de la ciudad.

Sobre la extinción de dominio solicitada, el secretario de Economía explicó en redes sociales que «procede con los inmuebles arrendados para venta de mercancía ilegal, así lo establece la ley vigente«. ¿Así de fácil? No, pero en cuanto entren los jueces y ministros del bienestar alineados al dogma, puede que si.

Este operativo, “Limpieza” aunque puede parecer un golpe a la economía ilegal, tiene un objetivo más simbólico que práctico: mostrarle a Trump que México está dispuesto a cooperar y entregar resultados en temas que le preocupan, incluso antes de que asuma el cargo. De igual forma, con las recientes detenciones de miembros del crimen organizado, el gobierno busca enviar un mensaje de colaboración en la lucha contra el narcotráfico.

Y mientras tanto Marcelo Ebrard, desvinculó el plan de cualquier exigencia del presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, y señaló que es la muestra de lo que hará la dependencia a su cargo en las 32 entidades federativas.

El problema no es el contrabando tradicional

Si bien estos decomisos pueden golpear el contrabando tradicional, el verdadero desafío para México reside en el contrabando técnico, una práctica más sofisticada y dañina para la relación comercial con Estados Unidos. Este tipo de contrabando consiste en manipular clasificaciones arancelarias o ensamblar productos con componentes chinos en México para que sean considerados «de origen mexicano«. Por ejemplo, una refacción automotriz ensamblada en México con piezas chinas podría evitar aranceles si se declara como un producto nacional.

Lo preocupante es que estas medidas del gobierno mexicano, lejos de atacar problemas de fondo, parecen meros gestos simbólicos. Según Enrique Dussel Peters, experto en relaciones China-México, la presión de Estados Unidos podría llevar a México a adoptar un discurso anti-chino sin entender las implicaciones estratégicas.

Dussel recuerda que, según el Fondo Monetario Internacional, China es la economía más grande del mundo desde 2016. En este contexto, México no debería permitir que Estados Unidos lo empuje a elegir un lado en la confrontación entre las dos potencias.

¿Sumisión o pragmatismo?

La dependencia económica de México hacia Estados Unidos es evidente, especialmente en sectores como el automotriz. Según datos de 2023, las principales exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos son partes y accesorios de vehículos (35,979 millones de dólares) y vehículos terminados (35,753 millones de dólares). Sin embargo, seguir un discurso complaciente con Trump podría perjudicar las relaciones con China, una alternativa cada vez más relevante en el comercio global.

Ante este panorama, México enfrenta una disyuntiva: seguir complaciendo a Trump con gestos superficiales o adoptar una postura pragmática que equilibre sus relaciones con Estados Unidos y China. Lo que está en juego no es solo la relación bilateral, sino el futuro económico y comercial del país en un mundo cada vez más polarizado.

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