Pedro Hugo Montero
No sé si han tenido la oportunidad de ver la película Los Ilusionistas, la trama es simple, un grupo de magos se dedica a robar mientras realizan sus espectáculos, repartiendo luego el botín que obtienen entre el público. Lo mismo están haciendo los de la Cuarta Transformación contra la democracia y los mexicanos.
En este caso Andrés Manuel López Obrador, el mago o ilusionista, está montando, junto a su asistente, Claudia Sheinbaum, un gran engaño y eso que su slogan de campaña y gobierno es «no mentir, no robar y no traicionar al pueblo» entonces en este caso engañar es “dar a la mentira apariencia de verdad», al final deducirán si hubo verdad, engaño o mentira.
Para efectos prácticos el ilusionista desvía la atención del público de un tema, (Reforma al Poder Judicial, para cambiar a jueces y magistrados por otros de elección popular), para desviarlo hacia otro (equidad social en este caso el paso de la Guardia Nacional a la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), más una reforma fiscal que supuestamente beneficie a todos a la vez que simula con su asistente que la dejará trabajar sola, pero no se despega de ella y dejándole dulces envenenados y bombas de tiempo), el reto es mantener todo el tiempo la atención y control de la audiencia y al final cometer el fraude (lograr una sobre representación en la Cámara de Diputados, para desbaratar al Poder Judicial, terminar con la división de poderes, regresar a un partido hegemónico y acabar con la democracia teniendo a un Instituto Nacional Electoral (INE) y al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) al servicio del poder en turno), en este caso ese es el truco.
Algunos analistas, que son especialistas reconocidos, Jorge Alcocer y Ciro Murayama, por mencionar algunos, si han expuesto el engaño como tal.
Jorge Alcocer en entrevista de Radio con Joaquín López-Dóriga, precisó que hay tres prohibiciones 1) Ningún Partido puede tener más de 300 diputados; 2) La diferencia de votos entre los votos y curules en porcentaje no debe ser superior al 8% y 3) No se pueden transferir votos vía convenio.
La mayoría calificada en la Cámara de Diputados es de 333, pero Morena pretende con sus aliados PVEM y PT llegar a 372 y tener el 75% de la Cámara, ¿dónde está la trampa? Morena no transfiere votos, transfiere curules ganadoras, distritos que estaba previsto que ganarían y ganaron con sus socios por ejemplo en este caso el Verde en Chiapas, con movilización con alguien de Morena que se pasó a ese partido, de tal forma que provoca que los otros se subrepresenten.
Si el INE o el TEPJF no corrigen esto, el Partido Verde va a ser la segunda fuerza con 75 diputados con el 9% de la votación, mientras que el PAN que tiene 18% de la votación, el doble y solamente tendría 68 diputados; el PT que sólo tiene el 6% de los votos va a tener 50 diputados, pero Movimiento Ciudadano que tiene el 12% de los votos, apenas va a tener 24, eso es un fraude a la constitución. Si eso no es un robo, ¿qué es? ¿sobre representación?.
López Obrador y Sheinbaum ambicionan desconocer que parte fundamental de la ciudadanía en las urnas no votó ni por Morena ni sus aliados, anhelan ningunear al 45 por ciento de los ciudadanos que votaron por opciones distintas al Congreso que buscaban dar equilibrio o un contrapeso y no dejar todo en manos del segundo piso de la 4T, esa es una pretensión autoritaria, como la calificó Murayama en su columna del 26 de junio.
Para septiembre, aún estará gobernando López Obrador, y si tiene la mayoría calificada en ambas cámaras, habrá completado el truco de magia ¿entonces mintió o no? ¿robó o no? Si regresamos a un sistema hegemónico que hace lo que se le dé la gana sin consultar a nadie, estaríamos en una regresión que el viejo PRI siempre soñó, y si muchos priistas ya están en Morena ¿entonces hubo o no traición? y ¿cuál fue el botín que regresó al público? Las dádivas de los programas sociales que son pagados con los impuestos de todos los mexicanos.
A partir de octubre corresponde a Sheinbaum la consolidación y legitimación del truco de desaparición del Poder Judicial de un “plumazo” ¿para dejarlo en manos de quién? ¿del narcotráfico o del crimen organizado?.
El caso es que al final de cuentas los usuarios de las redes sociales habrán tenido razón con los Hashtags de #NarcoPresidentaClaudia.
Pedro Hugo Montero Vázquez
Consultor en Comunicación y Estrategias

