Paul McCartney se presentó en el Festival de Glastonbury tras dos años de una espera, que a decir de los fanáticos, valió la pena.
El ex Beatle hizo todo lo posible, y trajo estrellas invitadas de renombre del rock ‘n’ roll, para un concierto de dos horas y media en el festival del suroeste de Inglaterra el sábado por la noche.
McCartney debía tocar en Glastonbury en 2020. El festival de ese año y la edición de 2021 se vieron frustrados por la pandemia de coronavirus.
Ahora, a los 80 años, es el cabeza de cartel solista de mayor edad en la historia del festival.
McCartney y su banda obsequiaron a la gran multitud con clásicos de los Beatles como «Get Back», «Hey Jude», «Blackbird» y «Let it Be», junto con éxitos en solitario como «Live and Let Die» y material más nuevo.
El líder de Foo Fighters, Dave Grohl, vino a tocar «Saw Her Standing There» y «Band on the Run». Luego, Bruce Springsteen y McCartney, el jefe y el Beatle, hicieron un dúo en «Glory Days» de Springsteen y en la primera canción de Lennon-McCartney «I Wanna Be Your Man».

